Cómo ayudar a limpiar tus arterias y venas

En las arterias obstruidas, los depósitos de placa de grasa actúan restringiendo el flujo de sangre. Debido a esto, el transporte de oxígeno y los nutrientes no pueden llegar a diferentes órganos y tejidos del cuerpo, hecho que puede hacer que los órganos dejen de funcionar correctamente.

Este proceso se desarrolla lentamente y de forma progresiva, por lo que el diagnóstico oportuno es muy importante pudiendo así evitar problemas de salud como la enfermedad de las arterias coronarias, enfermedad de la arteria carótida, enfermedad arterial periférica e incluso un ataque al corazón o un derrame cerebral.

La prevención es la asignatura pendiente de la salud cardiovascular, por eso es muy recomendable adoptar algunos hábitos que nos ayuden a proteger nuestras arterias y venas.

Algunos de estos hábitos son:

  •  Sigue una dieta sana y equilibrada

Limitar el consumo diario de sal y de alcohol es fundamental. Además, la dieta debe constar principalmente de frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado. Se aconseja reducir el consumo de grasa (especialmente grasa saturada) y colesterol (carnes rojas grasas, leche entera, quesos elaborados con leche entera, huevos, platos a base de crema y postres que contengan mucha grasa), y priorizar la grasa que procede del aceite de oliva, frutos secos y pescado azul, por sus beneficios sobre el sistema cardiovascular. El aporte de fibra (cereales integrales, legumbres, frutas) también es muy importante.

  • Mantén un peso adecuado.

Diversos estudios han mostrado que la obesidad agrava los problemas cardíacos por el sobreesfuerzo al que se somete al corazón, predispone a sufrir hipertensión, cardiopatía coronaria, accidentes cerebrovasculares, favorece la aparición de diabetes tipo 2… además de otras enfermedades como las pulmonares y las osteoarticulares que también se ven afectadas por la sobrecarga a la que se ven sometidas.

  •  Practica ejercicio físico

Dedica 90 minutos semanales a actividad física de intensidad moderada. Un estilo de vida físicamente activo va asociado a una reducción en la frecuencia y en la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares. El ejercicio más recomendable es del tipo aeróbico: correr, caminar con energía, nadar o ir bicicleta.  Los estudios demuestran que debe practicarse por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos.

  •  Deja de fumar

El tabaco es uno de los principales factores que se pueden evitar y modificar para disminuir la aparición de enfermedades del corazón. Fumar ejerce un efecto nocivo sobre el sistema cardiovascular, favorece el riesgo de trombosis y provoca una reducción del calibre de las arterias coronarias dificultando el riego del corazón. Por tanto, es imprescindible, evitar el tabaco de forma activa así como el tabaquismo pasivo (ambientes de fumadores).

El hábito tabáquico puede ser muy difícil de abandonar. . Si en el primer intento, tras una temporada sin fumar, se recae de nuevo no importa. En muchos casos, los fumadores deben intentarlo más de una vez hasta conseguirlo

  •   Limita el alcohol

El consumo de alcohol moderado (uno a dos vasos de vino tinto al día) se ha relacionado con una disminución de las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, está demostrado que el abuso del alcohol es perjudicial para la salud y diversos estudios han establecido una relación entre un consumo de alcohol excesivo y la aparición de estas enfermedades.

  •   Elimina estrés                                                                                                                                                                                                                                                                                                              El estrés es otro factor que puede afectar al corazón. Es más probable sufrir un ataque cardíaco en momentos de estrés, porque el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. Esto no quiere decir que el estrés cause enfermedades cardiovasculares, pero sí parece que puede agravarlas. Es importante, por tanto, buscar momentos para realizar actividades relajantes y placenteras, como paseos, practicar yoga…
  • Realiza revisiones de forma periódica a partir de los 40 años                                                                                                                                                                                                                 Es recomendable la realización de revisiones médicas de forma periódica. Esto es especialmente importante en personas con factores de riesgo, como son antecedentes familiares de enfermedad cardiaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo. La realización de una analítica y una exploración médica puede poner de manifiesto la presencia de enfermedades relacionadas con el riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes) cuando todavía no se han manifestado.
  • Mantén el colesterol a raya                                                                                                                                                                                                                                                                                         El exceso de colesterol en sangre se acumula en las paredes de las arterias, contribuyendo al proceso de arterioesclerosis. Se considera hipercolesterolemia a los niveles de colesterol total superiores a 200 mg/dl y la hipercolesterolemia es un factor determinante en la aparición de la enfermedad cardiovascular.
  • Controla la diabetes                                                                                                                                                                                                                                                                                                       En personas que padecen diabetes, el control estricto de sus cifras de glucosa (azúcar) en sangre evita lo que se conoce como las complicaciones de la diabetes en las que, básicamente, el nivel alto de glucosa mantenido provoca un deterioro de las arterias del organismo afectando principalmente a órganos como el corazón, el cerebro, los riñones y la visión. Además, existen otros conocidos factores de riesgo cardiovascular que, con frecuencia, se presentan asociados a la diabetes, especialmente la del tipo 2. Son: la obesidad, sobre todo la predominio abdominal, muy común en la mujer diabética; y la hipertensión arterial, cuya aparición suele aumentar en la mujer a partir de los 40-50 años. Todo ello hace muy necesario controlar periódicamente el azúcar en la mujer. Con un buen control de la enfermedad

Por último cabe hacer referencia a los mejores alimentos para limpiar tus arterias y venas. Si bien todos los frutos rojos son ricos en antioxidantes, la granada es la que tiene más cantidad, también importante consumir ajo, avena, manzanas, cúrcuma, espinacas, tomates, frutos secos y aceite de oliva.